Tuesday, March 04, 2008

PRD-López Obrador: La ruptura

Nota:

Una querida compañera me hizo llegar esta nota que apareció en la Revista Proceso en el mes de Octubre del 2007, por su importancia y vigencia, la reproduzco, agradeciendo a Rosa Esther Beltrán Enríquez su oportuno recordatorio, toda vez que los dirigentes de esta hegemónica corriente se curan en salud, agrediendo a Andrés Manuel López Obrador y una supuesta campaña de odio tipificada como fuego amigo por algunos, pero para quienes conocemos de cerca las tropelías de Navarrete, Ortega, Acosta Naranjo y demás dirigentes de la corriente Nueva Izquierda, sabemos de su doble discurso y su afán idílico de adueñarse del registro del Partido de la Revolución Democrática para saciar su vanidad y contar con los privilegios que siempre han disfrutado, fruto de su consecuencia a los principios inculcados por su mentor político: Rafael Aguilar Talamantes.

Nota: Comentario al publicarse en el portal de SomosUnon Radio y en el Blog: A romper el Cerco Informativo !

El presente análisis de Alvaro Delgado cuenta con elementos que hemos estado manejando en el blog, desde la aparición del Partido Socialista de los Trabajadores bajo la tutela de Luis Echeverría y la cadena de traiciones del mentor de la Izquierda Nueva, Rafael Aguilar Talamantes. Los recursos implementados para que de manera silenciosa contruyeran a lo largo y ancho del país una estructura mercenaria que les daba a sus operadores en los estados impunidad y privilegios.
Comentaba hace unos días a propósito de una declaración de Jesús Ortega, en el sentido de que solicitaba parar la campaña de odio desatada en contra de su corriente Nueva Izquierda, cuando quienes han sembrado en el PRD prácticas y odio, han sido precisamente ellos.
Sobre una ruptura de Andrés Manuel con el Partido de la Revolución Democrática es un hecho muy lejano, más aún que la militancia les deje a los chuchos un instrumento de lucha que ha sido síntesis de la lucha del pueblo mexicano, para transitar a una democracia plena.
René Zúñiga



alvaro delgado

México, D.F., 29 de octubre (apro).- Es sólo cuestión de tiempo, semanas o quizá meses, pero la facción dominante en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Nueva Izquierda, podrá proclamar que ya nada tiene que ver con Andrés Manuel López Obrador, el dirigente y candidato que más votos ha dado a la izquierda en toda su historia.
Origen es destino: Nueva Izquierda –que comandan Jesús Ortega y Jesús Zambrano, alias los “Chuchos”– es el viejo Partido Socialista de los Trabajadores (PST) que desde su fundación, bajo el patrocinio de Luis Echeverría, fue comparsa del régimen, un patiño del PRI, como lo fueron, también, los partidos Popular Socialista (PPS) y el Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM).
Rafael Aguilar Talamantes, el fundador del PST, “se convirtió al paso del tiempo en sinónimo de transacción política inescrupulosa, de opositor al gusto de los gobernantes, de dirigente dispuesto –a precio fijo– al trabajo sucio”, según la descripción que hizo el periodista Oscar Hinojosa en entrevista con ese personaje, publicada en Proceso, en agosto de 1988, cuando reconoció patrocinios oficiales para existir como partido.
“Echeverría dio instrucciones a Víctor Bravo Ahuja, secretario de Educación Pública, para que nos proporcionara 30,000 pesos mensuales. Con esa cantidad, más un auxilio financiero que logramos con Fausto Cantú Peña (director entonces de Inmecafé, preso posteriormente bajo cargos de peculado), el PST pudo sostener su actividad durante un largo periodo.”
Aguilar Talamantes, quien como dirigente del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN), traicionaría a Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, reveló también en la entrevista con Hinojosa apoyos, aunque no monetarios, de José López Portillo:
“Nunca recibimos directamente de Echeverría ningún tipo de ayuda económica o material. Tampoco a través de Mario Moya Palencia, secretario de Gobernación, recibimos apoyo económico. Echeverría dispuso que la ayuda se proporcionara a través de la SEP, porque nos consideraba muchachos de corte estudiantil organizando un partido político. Tampoco recibimos ayuda material de JLP. A él le debemos haber sido leal y haber cumplido su palabra de que la reforma política que le propusimos la echaría a caminar.”
Por eso no hay que extrañarse: Aguilar Talamantes es el mentor de los “Chuchos”, los creadores de Nueva Izquierda, la corriente perredista que, paulatina pero consistentemente, fue escalando posiciones hasta tomar el control del aparato burocrático partidista y, casi como El Yunque en el PAN, secuestrar dirigencias y candidaturas en todos los estados.
Y así como El Yunque, también a Nueva Izquierda no le importa tanto ganar las contiendas constitucionales, sino sólo copar las plurinominales para usufructuar el poder mediante cochupos y transas, entre ellas legitimar ahora, por ejemplo, a Felipe Calderón.
La historia de los “Chuchos” no es, por ello, exitosa ante la base perredista, menos ante la ciudadanía: han hecho siempre victorias de todas sus derrotas. El caso más claro es el de Jesús Ortega: cuantas veces ha aspirado a presidir el PRD, como ahora ante Alejandro Encinas, ha sino derrotado, aunque ha obtenido siempre ganancias que los votos no le han dado.
Los “Chuchos” saben desde hace tiempo que el control de la estructura del PRD, en prácticamente todo el país, no garantiza en automático el triunfo de Ortega, y decidieron no ser ellos los que rompan con sus adversarios internos, los identificados con López Obrador, sino que sean éstos los que decidan –en una acción extrema– dejarles la franquicia, que es la que les importa para su usufructo de facción.
Por eso la línea de comportamiento de los operadores “Chuchos” –cuyo cerebro no es Ortega, sino Zambrano– es clara en el Congreso: más que hacer efectiva la fuerza constitucional que el electorado les dio por la fuerza de López Obrador, traducida por ejemplo en iniciativas que hagan distinto y distinguible el proyecto de izquierda con el de la derecha, han actuado como cabús del PRI y recipiendarios de las migajas de Calderón.
Si ante la toma de posesión de Calderón sólo procedieron a un hipócrita montaje, porque sabían que no hacer nada era exhibirse de antemano, pronto procedieron a lo que saben hacer: reuniones, a hurtadillas, con funcionarios federales, abyección inclusive hasta en la censura a una de las suyas, Ruth Zavaleta, quien hasta se toma de la mano de Margarita Zavala.
Ahora, a la hipócrita manera del gobierno federal ante la detención del líder oaxaqueño Flavio Sosa –presentado casi como el exterminador de la civilización occidental–, los Chuchos usan la estridencia deleznable de Gerardo Fernández Noroña para abonar a su plan de quedarse con la franquicia perredista y, a tono con los jilgueros de la derecha, negociar un acuerdo con Calderón.
Por eso el operador de los Chuchos en el Senado, Carlos Navarrete, habla ya de establecer un “pacto político y social” con Calderón, y hasta ofreció “la disponibilidad del PRD” para discutirlo, en un alarde de patrimonialismo semejante al de Víctor Hugo Círigo –esposo de Zavaleta, ambos Chuchos– en la Asamblea Legislativa, cuando advierte que será ésta la que “diseñe” el presupuesto del gobierno local, “pésele a quien le pese”.
Cuauhtémoc Cárdenas se ha inscrito en la misma línea, no sólo de alianza con los Chuchos –quienes oportunistamente llegaron a proponer su jubilación y de lo que ahora él es amnésico–, sino de validar la adulteración de la voluntad popular que él mismo alegó en 1988 y que ahora sólo acredita que se trató de un engaño a quienes por él votaron sin saber que pactaba, a escondidas, con Carlos Salinas.
Así, la vía de colisión está clara: los Chuchos, que han resucitado por conveniencias mutuas a Cárdenas, han emplazado a la ruptura a López Obrador –quien como presidente del PRD desplazó al PAN como segunda fuerza electoral, en 1997, y el año pasado obtuvo la mayor votación de la izquierda en su historia–, pero sobre todo a mexicanos que ingenuamente pensaron que eran de convicciones robustas.
Y en efecto, tal como ocurrió en el proceso para integrar el Congreso Nacional, Nueva Izquierda –la “izquierda moderna”, según la derecha “moderna”– podrá obtener otro triunfo quedándose con el PRD, pero no será el de la voluntad ciudadana, el único que da legitimidad, sino el puro cascarón.
Comentarios: delgado@proceso.com.mx

Nota de Wikipedia:

Rafael Aguilar Talamantes
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Rafael Aguilar Talamantes es un político mexicano fundador del Partido Socialista de los Trabajadores y luego del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, preso político en 1965 aprehendido en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo el 8 de octubre de ese año. Tuvo notoriedad en la vida política mexicanana a partir de 1988, año en el cual su récien fundado partido se anexó al Frente Democrático Nacional , el cual apoyaba la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Después de las elecciones de 1988, Aguilar Talamantes se separó del FDN , con una buena parte de los récien electos diputados y senadores, los cuales apoyarían muchas de las políticas del ex presidente Carlos Salinas de Gortari .

En 1994 Aguilar Talamantes se presentó como candidato a la Presidencia de la República, en la cual su partido sólo obtuvo el 0.87% de la votación, con lo cual quedó en sexto lugar y su partido perdió el registro, que recuperó como Partido Cardenista en 1997 y ese mismo año perdería su registro definitivamente.

La participación de Rafael Aguilar Talamantes se remonta al año de 1964, cuando impulsa la creación de la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), constituyendose en el organismo estudiantil más poderoso de México. Para 1979 al lado de Heberto Castillo funda el Comité Nacional de Auscultación y Organización (CNAO), encargada de promover el análisis y reflexión en torno a la construcción de un nuevo partido en México, de carácter socialista y encaminado a alcanzar una gobierno de los trabajadores.

Sin embargo, la CNAO se escinde y Heberto Castillo se separa de esta y funda el Partido Mexicano de los Trabajadores de corte democrático, mientras que Aguilar Talamantes encabeza la Fundación del Partido Socialista de los Trabajadores.

Para sacar conclusiones:

Una nota del periódico Crónica que data del año 2004.
La corrupción, esencia del PRD: Aguilar Talamantes
Por: Fernando Ortega Pizarro | Nacional

Lunes 24 de Mayo de 2004 | Hora de publicación: 03:07
“En la esencia del PRD está la corrupción. Es como el alacrán. Cómo queremos que no pique y no se corrompa, si es un partido Frankenstein que se ha venido formando a pedazos, a veces con los peores elementos del PRI y otras fuerzas", asegura Rafael Aguilar Talamantes, guía moral del Partido Socialista de México.
De Andrés Manuel López Obrador comenta que "es víctima de su propia insolencia. El creerse infalible o indestructible ya hace un signo que lo define como alguien desconfiable".
La popularidad del jefe del Gobierno del DF, agrega, es un artificio para "crearnos ilusiones que no corresponden luego a la capacidad política de gobernar un país como el nuestro. Es una verdadera provocación de la derecha el hacer creer a todo el pueblo que Andrés Manuel es la salvación de la patria".
-¿López Obrador es un "rayo de esperanza"?
-Puede ser un rayo, quién sabe si de esperanza.
En la asamblea interna del PSM, después de varios estira y afloja, los militantes aceptaron que Aguilar Talamantes dejara el cargo de presidente que detentó durante casi una década y nombraron en su lugar a Armando Rodríguez Rivera, ex diputado por Querétaro y militante desde hace 30 años.
A Talamantes lo nombraron secretario de organización del partido con el propósito de que se haga cargo de los preparativos para hacer las asambleas y buscar convertirse en organización política.
Prevén que la nueva organización, que se llamará Partido Electoral Común Unidos por México, tenga su registro para el 2005 y gane las elecciones del 2006.
Aguilar Talamantes ha sido diputado federal en dos ocasiones. En 1973 encabezó la formación del Partido Socialista de los Trabajadores, que en 1987 se transformó en Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional.
Se le identificó en sus primeros años como un aliado del priismo y después se acercó al proyecto de Cuauhtémoc Cárdenas, para competir en las elecciones presidenciales de 1998, contra Carlos Salinas de Gortari, del PRI.
Dice que después de las elecciones del 88 rompió con Cárdenas: "Dimos la batalla con Cuauhtémoc por la Presidencia, le dimos un descontón al PRI, le ganamos la elección, pero no se pudo documentar esa victoria. Luego cometieron un error Cuauhtémoc y Porfirio Muñoz Ledo al crear el PRD, porque destruyeron al Frente Democrático Nacional, que era una unión de fuerzas muy importante".
-¿El PRD no aglutinó a toda la izquierda del país?
-De ninguna manera. El PRD fue un aborto del Frente Democrático Nacional, por eso está sucediendo lo que está sucediendo. Hay que reconstruir el movimiento, ni modo, en eso estamos.
-¿Qué errores ha cometido el PRD?
-El más importante es no tener estrategia, un plan general. Su actitud política ha contribuido a que la derecha tome el poder, porque ha dividido el campo de las fuerzas nacionales y populares y por ahí se nos coló el foxismo a la Presidencia.
-¿Por qué crear un nuevo partido de izquierda?
-Porque los partidos del bloque gobernante, PRI, PAN y PRD, han terminado por desacreditar la política, por generar en el pueblo una profunda desmoralización. El actual gobierno ha perdido representatividad, legitimidad, y está entregando al país a los intereses extranjeros.
-¿Es posible que el socialismo arribe al país?
-Hay una tesis marxista que dice: lo que es necesario es posible y lo que es posible se puede convertir en realidad. En México el socialismo es una necesidad ya, en este momento.

Pide IFE ayuda a la PGR
El IFE solicitó a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), de la PGR, su asistencia para prevenir conductas ilícitas en la realización de asambleas para la constitución de nuevos partidos políticos.
Lo anterior por diversas irregularidades que se detectaron en las asambleas de algunas agrupaciones políticas nacionales que aspiran a ser partidos nacionales, y por la "vergonzosa experiencia" que se tuvo con el Partido de la Sociedad Nacionalista.
El presidente de la Comisión de Prerrogativas, Partidos Políticos y Radiodifusión del IFE, consejero Marco Antonio Gómez, explicó:
"Tenemos el firme compromiso de que sólo las agrupaciones políticas que tengan plena representación y hubieren cumplido de forma cabal las disposiciones legales existentes obtengan su registro como partido político. La representación de un número mínimo de militantes con reglas claras y democráticas para la elección de dirigentes es la fórmula para impedir la creación de falsos partidos que han dilapidado las prerrogativas otorgadas por la ley.
"El Partido de la Sociedad Nacionalista es un ejemplo vergonzoso de una situación que no podemos permitir que ocurran nuevamente, por ningún motivo".
Las agrupaciones políticas nacionales tiene de plazo hasta el 31 de julio para notificar al IFE su interés de constituirse en partido político. (Fernando Ortega)
Hasta el momento, son ocho organizaciones las que han manifestado su interés:
Club de la Verdad, Unidos por México, Diversa, Acción Afirmativa; Asociación Política de la Revolución Mexicana, Coordinadora de Actividades Democráticas Independientes, Sentimientos de la Nación y Central Liberal Campesina.
Diversa, de Patricia Mercado, sirvió para formar el Partido México Posible que perdió su registro en las elecciones federales del 2003, y es la base para crear otro, en alianza con Fuerza Ciudadana y Democracia Social.
Unidos por México tiene el respaldo de Rafael Aguilar Talamantes, del Partido Socialista de México.
En un comunicado, el IFE comentó que los lineamientos establecidos por la autoridad electoral obligan a las agrupaciones políticas a efectuar sus asambleas sólo para fines de afiliación política y sin condicionamientos como la entrega de la credencial de elector por paga, dádiva, promesa de dinero u otro tipo de reccompensa.

1 comment:

Anonymous said...

RAFAEL IGNACIO AGUILAR TALAMANTES
Candidato a la Presidencia de la República en 1994 por Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN)

Fundador del Partido Socialista de los Trabajadores, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, del Partido Cardenista y del Partido Socialista de México.

En 1964, impulsa la creación de la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), constituyéndose en el organismo estudiantil más poderoso de México.

1979 funda junto con Heberto Castillo el Comité Nacional de Auscultación y Organización (CNAO), encargado de promover el análisis y reflexión en torno a la construcción de un nuevo partido en México, de carácter socialista encaminado a alcanzar un gobierno de los trabajadores.
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